El WMS convierte este flujo en una secuencia gobernada por estados, reglas y confirmaciones. Cada transición debe producir dos cosas al mismo tiempo:
una acción física clara y un evento digital irreversible.
Si una de las dos no ocurre, el circuito queda roto.
Receiving: valida lo recibido contra expectativa, define condición, captura lote/serie, imprime identidad logística y dispara calidad si aplica.
Alocación: asigna la mejor ubicación según rotación, restricciones, compatibilidad, capacidad y estrategia de picking futuro.
Picking: crea tareas a la última ventana razonable, respeta FEFO/FIFO/serie/lote y minimiza recorridos.
Shipping: consolida, empaqueta, verifica, documenta y libera salida vinculando pedido, bulto, transportista y andén.